miércoles, 12 de febrero de 2014

Desobediencia civil



"La ley jamás hizo a los hombres un ápice más justos; y, en razón de su respeto por ellos, incluso los mejor dispuestos se convierten a diario en agentes de la injusticia."

“Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel.”

"No es tan importante que muchos sean igual de buenos que tú como el que exista alguna medida de bondad absoluta en algún lugar; pues esto haría fermentar toda la masa. Son miles los que por opinión se oponen a la esclavitud y a la guerra y que, sin embargo, no hacen nada para ponerle fin; que, estimándose hijos de Washington y de Franklin, siguen sentados con sus manos en los bolsillos y dicen que no saben qué hacer, por lo que no hacen nada; quienes posponen incluso la cuestión de la libertad a la del libre comercio, y que tranquilamente se informan de los precios actuales del mercado junto con las últimas noticias de México, después de comer, y hasta que puede que terminen por dormirse en el empeño. ¿Qué precio alcanza hoy un hombre honesto y patriota? Dudan, vacilan, se lamentan, y en ocasiones, piden; pero no hacen nada seriamente y de efecto. Esperarán, con la mejor disposición, a que sean otros quienes remedien la maldad para que ellos no tengan que seguir lamentándose de su existencia. A lo más darán su voto con descuido y una salutación de adiós al justo, cuando éste pase por su lado. Hay novecientos noventa y nueve paladines de la virtud por cada hombre virtuoso; pero es mucho más fácil tratar con el poseedor real de algo que con su guardián temporal."

"Creo de todo corazón en el lema “El mejor gobierno es el que menos gobierna”, y me gustaría verlo hacerse efectivo más rápida y sistemáticamente. Llevado a cabo, finalmente resulta en algo en lo que también creo: “El mejor gobierno es el que no tiene que gobernar en absoluto”. Y cuando los pueblos estén preparados para ello, ése será el tipo de gobierno que tengan."

“¿Debe el ciudadano someter su conciencia al legislador por un solo instante, aunque sea en la mínima medida? Entonces, ¿para qué tiene el hombre su conciencia? Yo creo que debiéramos ser hombres primero y ciudadanos después. Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia. La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en cada momento lo que crea justo.”

“Unos pocos, como los héroes, los patriotas, los mártires, los reformadores en un sentido amplio y los hombres sirven al Estado además con sus conciencias y, por lo tanto, las más de las veces se enfrentan a él y, a menudo, se les trata como enemigos.”

“Todos los hombres reconocen el derecho a la Revolución, es decir, el derecho a negar su lealtad y oponerse al gobierno cuando su tiranía o su ineficacia sean desmesurados e insoportables.”

“(…)cuando una sexta parte de la población de un país que se ha comprometido a ser refugio de la libertad está esclavizada, y toda una nación es agredida y conquistada injustamente por un ejército extranjero y sometida a ley marcial, creo que ha llegado el momento de que los hombres honrados se subleven y rebelen.”

“Si le he quitado injustamente la tabla al hombre que se ahoga, debo devolvérsela aunque me ahogue yo.”

“Por cada hombre virtuoso, hay novecientos noventa y nueve que alardean de serlo.”

“Incluso votar por lo justo es no hacer nada por ello. Es tan sólo expresar débilmente el deseo de que la justicia debiera prevalecer.”

“Si me entrego a otros fines y consideraciones, antes de dedicarme a ellos, debo, como mínimo, asegurarme de que no estoy pisando a otros hombres.”

“Al soldado que se niega a luchar en una guerra injusta le aplauden aquellos que aceptan mantener al gobierno injusto que la libra.”

“¿Cómo puede estar satisfecho un hombre por el mero hecho de tener una opinión y quedarse tranquilo con ella? ¿Puede haber alguna tranquilidad en ello si lo que opina es que está ofendido?”

“Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno.”

“Estoy seguro de que si mil, si cien, si diez hombres que pudiese nombrar, si solamente diez hombres honrados, incluso si un solo hombre honrado en este Estado de Massachussets, dejase en libertad a sus esclavos y rompiera su asociación con el gobierno nacional y fuera por ello encerrado en la cárcel del condado, esto significaría la abolición de la esclavitud en América.”

“La reforma cuenta con docenas de periódicos a su favor, pero niguna con un solo hombre.”

“Si las alternativas son encerrar a los justos en prisión o renunciar a la guerra y a la esclavitud, el Estado no dudará de cuál elegir. Si mil hombres dejaran de pagar sus impuestos este año, tal medida no sería ni violenta ni cruel, mientras que si los pagan, se capacita al Estado para cometer actos de violencia y derramar la sangre de los inocentes. Esta es la definición de una revolución pacífica, si tal es posible.”

“(…)aquellos que afirman la justicia más limpia y, por tanto, los más peligrosos para un Estado corrompido, no suelen haber dedicado mucho tiempo a acumular riquezas.”

“Pero los ricos (y no se trata de comparaciones odiosas) están siempre vendidos a la institución que les hace ricos. Hablando en términos absolutos, a mayor riqueza, menor virtud; porque el dinero vincula al hombre con sus bienes y le permite conseguirlos y, desde luego, la obtención de ese dinero no constituye en sí mismo una gran virtud. El dinero acalla muchas preguntas que de otra manera tendría que contestar, mientras que la única nueva que se le plantea es la difícil pero superflua de cómo gastarlo.”

“Decía Confucio: Si un Estado se gobierna siguiendo los dictados de la razón, la miseria y la pobreza provocan la vergüenza; si un Estado no se gobierna siguiendo la razón, las riquezas y los honores provocan la vergüenza.”

"Civil Desobedience" de Henry David Thoreau (1849)




Foto: Estudio Mariscal en @estudiomariscal pic.twitter.com/fi3y4KGqje

martes, 4 de febrero de 2014

Hacerse el sueco en España

Gran país España!!! Y no lo digo porque sea española, que también. Pero hay que reconocer que se vive bien si eres turista -sobre todo extranjer@- jubilad@, politic@ o corrupt@. No pongo la mano en el fuego por el lugar que me vio nacer si eres un@ trabajador@. Además de la gastronomía, los paisajes, la vida en la calle, el clima, los bares con su suelo lleno de mierda y gente dando voces, las terrazas, las cañas, las tapas, el café cortado y con hielo, las copas, las pipas y los parques, la playa, sus chiringuitos, las aceitunas, etc. lo que más destacaría de España es que es un país increible para hacerte el sueco. Mejor que Suecia, dónde va a parar! Lo que pasa hay modalidades -las que molan- que no son para todo el mundo. Es un privilegio de las castas elevadas. El resto de l@s mortales nos podemos hacer los suec@s de vez en cuando, muy en plan "de andar por casa" y con consecuencias muy modestas y anecdóticas. Para muestra un botón: una "menestra" y la abnegada esposa de un deportista convertido en aristócrata.

El caso de nuestra "menestra" es la clara demostración de muchas cosas. Por ejemplo, el  no haber superado la moral victoriana y seguir viviendo en el tardofranquismo. Siguen dando coletazos y hasta gozando de muy buena salud según en qué casos.

Nuestra "menestra", por aquello del juramento que hizo en un templo, el "qué dirán", el guardar las apariencias y por convicciones, convivía o se debía cruzar a diario con su cónyuge -por aquel entonces alcalde de un rico poblao madrileño- donde tenían sita su residencia pero se ve que no debían hablar mucho. Vamos que dos que se encuentran en un ascensor tienen más comunicación.  Esto de puertas para adentro. De puertas para fuera ya me los imagino como una pareja bien avenida, ejemplar, acudiendo al rollo de los pájaros e incluso permitiéndose algún besillo furtivo, casto eso si.

Su ahora ex-esposo y ex-alcalde fue de esos que abundan tanto por nuestra nación y parte del extranjero que supo rentabilizar mucho el dedicarse a la "cosa pública". Ella no sabía nada, claro. Casada con él, vivía con él pero ni idea tú! porque la ausencia de esa relación bajo el mismo techo explica, al parecer, la falta de extrañeza ante el hechos tan evidentes como que te aparquen en la puerta de tu chalé cada día un coche de lujo distinto. Eso unido a la costumbre y la cantidad, digo yo. Cuando todos los días hay mucho, uno más uno menos no se distingue. Otra opción es que estuvieran en esa dinámica del orgullo  de "antes muero de preguntarle que hace un OVNI aparcado en el jardín". Por no mencionar los viajes gratis, los regalos de la comunión de la niña, los regalos del cumpleaños de la niña, etc, etc. 

Y aquello que se ocultó durante años por aquello del juramento que hizo en un templo, el "qué dirán", el guardar las apariencias, porque nos va la ornitología.....por las cosas del querer vaya! Pero claro, llega un momento que en "La realidad se abre sola y no se deja cerrar" como decía una señora muy sabia y culta. Y ante la sospecha de complicidad se hizo uso de este recurso que comentaba al principio: hacerse la sueca. Pero como lo de "oye tú, ni idea" de los tejemanejes del maromo, casados en gananciales, por la iglesia y viviendo bajo el mismo techo sonaba raruno, fue menester confesar públicamente esta vida tan victoriana. Y le ha funcionado, porque nuestra "menestra" no solo no ha dimitido, como es tradición en nuestro querido país, sino que no está ni imputada porque su delito ha prescrito.

Otro caso de suequismo agudo es el de la esposa de nuestro campeón olímpico que pasó a aristócrata y empresario, de esta tipología endémica en nuestra santa patria. Nuestro campeón olímpico acabó con un posgrado en un prestigioso centro dedicado a formar e investigar en esto del "bisnes" e hizo amiguitos. Uno de ellos lo vio claro: era el momento, vamos a dar el salto, yo pongo el cerebro y tú la belleza y los contactos, sé la cara amable del tándem y vamos a pachas. Y sí, se lanzaron al negocio estrella de este país: lucrarse a costa del erario público. Y les fue bien. Si, si les fue bien, olía raro, pero les iba bien hasta que ya empezó a oler demasiado.

La esposa de nuestro campeón olímpico que pasó a aristócrata y empresario, como era de esperar, no sabía nada. Ella ahí con su rollito social, en la banca, viviendo en un casoplón de agarrate los machos, con cargo en alguna de las sociedades que montó nuestro campeón olímpico y su amigo -el que ponía el cerebro-, pero ella ni idea. Estas cosas del querer!

No obstante, este tipo de suequismo todavía está pendiente de ser catalogado y analizado. Actualmente la sujeta aquejada se encuentra inmersa en un proceso cuyo desarrollo y resultados nos permitirán definir más claramente la sintomatología y tipología.

Sin embargo, podemos concluir de forma premilimar que este país es efectivamente mu grande para hacerse el sueco. Sobre todo si perteneces a determinadas castas y/o tienes amiguitos en ellas, aunque en este último caso el privilegio del suequismo es arriesgado. Mira si es genial, que si no lo haces tú, hasta el Estado lo puede hacer por ti. Yo no creo que el Estado Sueco se enrolle tanto.






domingo, 2 de febrero de 2014

Mi Generación

Pertenezco a esa generación que fue criada, crecida y educada en la creencia de que la formación es una inversión para la oportunidad. "Estudia para labrarte un porvenir" decían.

Recuerdo ser pequeña y no tan pequeña  y ver y escuchar como gente con un título universitario conseguía un trabajo medianamente decente en un país que nunca se ha caracterizado por la calidad y cantidad de su mercado laboral ni por unas condiciones justas para sus trabajadoras y trabajadores. Recuerdo sentir una gran admiración por aquellas personas que trabajaban en el extranjero y por aquellas personas que no solo tenían una carrera, sino dos, posgrados, doctorados... y/o hablaban idiomas. Lo vívía como algo inalcanzable y propio de clases sociales diferentes de la que yo vengo.

Pertenezco a esa generación que dicen que es la mejor preparada de la historia de este país, constituida por hombres y mujeres que poseen una o varias carreras, que han estudiado uno o varios másteres, que tienen doctorados y que hablan varios idiomas además de haber estudiado y trabajado en el extranjero. Y que, en la treintena, en ese periodo de -supuesto- mayor desarrollo profesional se da cuenta de que fue criada, crecida y educada de acuerdo a unos parámetros que no funcionan.

Pertenezco a esa generación a la que ve que le cierran las puertas, a la que -con suerte- va a entrevistas de trabajo donde la lista de requisitos minimos cada año se hace mas interminable y donde se trata de comprobar qué mínimo detalle desconoces para descartarte, donde parece que tienes que haber trabajado 30 años para optar a un puesto de trabajo propio de una persona de 30 años. Que comprueba y ratifica el grado de deshumanización y despersonalización en el que nos encontramos: las organizaciones están compuestas de personas que olvidaron que trabajan con personas. Y qué suscribe que el trafico de influencias no solo siempre funcionó sino que se encuentra en su máximo esplendor. "Quien tiene padrino no hace falta que le bauticen" dice el refranero español.

Pertenezco a esa generacion que se pregunta qué más necesitan las organizaciones, además de experiencia profesional en todo!! cosa que -por cierto- sin trabajar es bien dificil de tener. Que se indigna cuando ve el nivel de exigencia que se pide para un determinado puesto de trabajo a cambio de salarios y condiciones que sonrojan a cualquiera, ofrecidos -en ocasiones- por organizaciones con fines sociales dirigidos a garantizar derechos y justicia. Que se da cuenta que todo el esfuerzo propio y familiar para conseguir todo ese "intangible" que te garantizaría "un porvenir" no parece dar sus frutos. Que no sabes muy bien qué hacer, por qué camino tirar en busca de esas oportunidades para "labrarlo".

Hoy, todos esos pequeños y pequeñas nos observan de la misma forma que yo recuerdo hacerlo. Quizás con un sentimiento bien diferente al que tenía yo en relación a esa educación y sus resultados. Que no nos extrañe que en un futuro, esa eseñanza que estamos transmitiendo se traduzca en personas con una valoración y preparación intelectual bastante diferente y con las consecuencias sociales que ello implica.