jueves, 14 de mayo de 2015

Hitting the road 3.0

Hace un año me montaba en un avión rumbo a un país de África a hacer lo más dificil y lo mas gratificante que he hecho hasta el momento. Meses más tarde hacía el mismo trayecto tras haber tomado la decisión más arriesgada -para mi- de los últimos años. Para la mayoría de la gente quizás la más lógica y la esperable. Las condiciones eran idoneas para plantearse retornar. Pensé que quizás era el fin de una etapa, que ya no volvería a sentir esa emoción cuando escuchas el avion al despegar -yendo o regresando-, que ya no volvería a viajar de la misma forma pero que la pena y después la nostalgia forman parte de las pérdidas que, a veces en la vida, suceden. Que quizás era el momento de otras cosas.

Ya antes de volver me puse un plazo "para ver qué tal". Sospechaba que había perdido el hábito de funcionar en el largo plazo y sin un horizonte temporal finito. Tres meses más tarde me reafirme en ese plazo, y me di cuenta que era una "parada técnica". Un año después regreso al mismo continente, que me tiene enganchada, a un país diferente y un paisaje distino, tras haber confirmado que no todo el mundo está hecho para el mismo tipo de vida, que a veces hay que tomar ciertas direcciones para darte cuenta que esa no es la adecuada para una, que hay que cerrar circulos y que teniendo la oportunidad, hay que hacer lo que a una le apasiona.

Fin del marcianismo terrícola ;)

 





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